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Palabras de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, durante la inauguración del evento Bienestar Social y Derechos Humanos: un Balance de los Programas de la CDMX, organizado por DIF-CDMX

Palabras de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, durante la inauguración del evento Bienestar Social y Derechos Humanos: un Balance de los Programas de la CDMX, organizado por DIF-CDMX

Discurso 36/2017
7 de diciembre de 2017

Muy buenos días a todas y todos a esta su Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad. Me da mucho gusto compartir algunas palabras con ustedes de la presentación y de lo que va a ser la discusión de este libro sobre el Sistema de Garantías para la Construcción del Bienestar Social en la Ciudad de México. Me da gusto porque durante los últimos años he trabajado desde que estaba en la sociedad civil, muy cercana a lo que es la construcción de un esquema que pasa, que intenta cruzar y que intenta rebasar la visión de necesidades, para ser una visión de derechos humanos.

Lo que ustedes van a analizar durante todo el día retoma este camino que pasa del enfoque de lo asistencial a un camino de la garantía de derechos humanos. Creo oportuno el hecho de poder tener estos espacios de reflexión en la lógica de lo que nos compete a todas y todos los capitalinos, este año y el año que entra, con relación a cómo vamos construyendo y vamos dando cuerpo a la Constitución de nuestra Ciudad.

La Constitución de nuestra Ciudad es una Constitución garantista, es una Constitución que se centra en la Carta de Derechos Humanos, en la Carta de los Derechos de la Ciudad, y por lo tanto viene bien este tipo de reflexiones y de análisis.

Tengamos cierto que, en el ejercicio de lo público tenemos no nada más que estar abiertos al escrutinio de los que están viendo y de los que están como receptores de las políticas públicas, sino también que tengamos el sentido de evaluarnos. De ver qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal. Y que los programas pasen por como ahora están, este es el camino, de las ocurrencias a lo sólido en términos de los resultados.

En algún momento en el libro –que, por cierto, son 19 capítulos y 454 páginas y está verdaderamente sólido, no nada más por cómo se ve, sino por la información que tiene, es rico en datos e información- se plantea que en los resultados de las evaluaciones no cambian automáticamente el estado de las cosas. Además de requerir voluntad requiere de espacios como éste, donde exactamente al empezar a revisar qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal, podamos corregirlo. No es nada más desde la lógica de las instrucciones o la norma, sino como en el día a día muchos de ustedes lo que hace es cambiar, resignificar este sentido de enfoque.

A mí me da mucho gusto que sea aquí, en la Comisión de Derechos Humanos en dónde se discuta el desarrollo social, se discuta el bienestar social con un enfoque de derechos. En eso, desde antes acompañamos y hoy muchísimo más acompañamos desde la Comisión. Sean entonces, por lo tanto, muy bienvenidos en este espacio que espero los nutra y espero que igual nutra el trabajo de la construcción de un sistema de garantías de bienestar social en esta Ciudad. Muchísimas gracias.