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Entrevista a la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, 48ª Asamblea Ordinaria del Comité de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos de la CDMX

Entrevista a la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, 48ª Asamblea Ordinaria del Comité de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos de la CDMX

Transcripción 19/2018
30 de abril de 2018

Pregunta (P): Presidenta, sobre el tema de los niños, esta situación laboral, de explotación laboral, ¿cómo está trabajando la Comisión de Derechos Humanos con el Gobierno para ver lo de la explotación laboral de los niños?

Nashieli Ramírez Hernández (NRH): Fíjate que hay una Comisión Intersecretarial contra la explotación laboral y también para la protección del trabajo de adolescentes en edad permitida. Acuérdense que está prohibido el trabajo en menores de 15, pero ya en 16 y 17 está permitido que los adolescentes trabajen con ciertas restricciones. Lo que pasa es que exactamente, fíjate, que uno de los principales, digamos, vacíos en términos de la legislación es que pensamos que después de los 16 es mejor que trabaje y no los protegemos de dónde están trabajando. Entonces tú ves muchos adolescentes sobre todo de nuestras zonas urbano-populares que se involucran en trabajos que no deberían de involucrase, porque tendríamos que tener mayor protección en ellos desde la lógica de estar en los bares, estar en estos restaurantes hasta muy altas horas de la noche, de estar moviendo carros en la informalidad en las madrugadas en la calle, y los vemos ahí, pero son menores de edad. Y entonces en eso hay un gran reto que de repente no vemos, pero bueno… Se trabaja dentro de la Comisión. Esta Comisión está presidida por la Secretaría del Trabajo de aquí de la Ciudad de México y hay toda una estrategia de un programa y de líneas de acción alrededor del trabajo infantil.

A ver… ¿Cuáles son los grandes y cuáles son los problemas que tenemos en la Ciudad? No tenemos, por ejemplo, trabajo infantil ligado a fábricas o al trabajo formal. Lo tenemos en dos vertientes: o el trabajo informal, que es lo que vemos en las calles o a los niños vendiendo; y muchas veces este trabajo, sobre todo en niños no adolescentes está ligado a trabajos familiares. Entonces ahí se tiene que trabajar y de hecho está concertado el trabajo con las familias. Lo que pasa es que se va muy lentamente para la promoción de eso, porque hay una línea muy fina entre no criminalizar a la familia y el poder proteger a los niños de ese tipo de trabajo.

P: Pero ahorita por ejemplo el Jefe de Gobierno decía que hay 52 niños que son los que se refugian en la calle, se llevan a atención y demás, pero hay muchos padres que se niegan. ¿Habría alguna sanción a los padres que se niegan a que sus hijos vayan…?

NRH: Generalmente lo que hay es una separación y sí hay sanciones que tiene la propia Procuraduría de Defensa de Niñas, Niños y Adolescentes en la Ciudad que tienen que ver con eso. Ellos han venido operando desde hace un buen rato…, hacen operativos a partir generalmente de denuncias y de esquinas en particular en donde ven si los niños están siendo explotados y hacen un trabajo, de entrada, de resguardo de los niños y de trabajo con los papás.

P: Pero hoy vemos más niños en las esquinas vendiendo chicles, limpiando parabrisas…

NRH: Esos son otros, porque unos son los que están con la familia y otros ya más grandecitos son los que están solos afuera. Igualmente, no hay una estrategia de reincorporación a la educación. Hay una estrategia de reincorporación y de separación del trabajo infantil, que de todos sigue siendo, en una Ciudad como esta, bastante compleja. ¿Qué es lo que hace la Comisión? De entrada tenemos en la Cuarta Visitaduría los que están ligados más bien al trabajo de calle, y ahí sí tenemos algunas quejas, algunos seguimientos, pero con relación a, por ejemplo, separaciones. Hay una línea tenue entre el trabajo callejero y este otro trabajo que es como más de informalidad en familias. Esas son las que tenemos ahí…

P: ¿Cuántas quejas son?

NRH: Relacionadas con eso alrededor de 15.

P: ¿Y esta denuncia que se hizo de que son víctimas ya del crimen organizado, que son capaces de…?

NRH: Acuérdense, y ése es el gran problema, el problema con el trabajo infantil es que es una fuente de riesgo para otras violaciones más graves de derechos humanos. Si lo que les estoy comentando es que generalmente el trabajo infantil en la Ciudad se da en la calle, estamos hablando de que estos niños corren más peligro que cualquier otro niño por estar en la calle. Exactamente muchos de ellos corren más riesgo de ser víctimas de trata, de explotación sexual, de otro tipo de cosas que son más allá de que si venden o no un chicle o están o no fuera de la escuela. La calle de hecho no es segura para los niños, y mucho menos para estos niños que pasan más de la mitad del día en labores que no deberían de pasar en la calle. Esto va desde cosas de crimen organizado, de delincuencia, pero también va a enfermedades… Yo nada más quiero que se imaginen el tamaño de estos niños en los carros respirando el aire que respiran entre los carros.

P: ¿Quiere decir que ha aumentado la cifra en materia de trabajo laboral infantil?

NRH: No…, lo que pasa es que todas las estadísticas hablan de trabajo en…, se cuantifica muy poco el trabajo informal en la calles en la misma Ciudad…

P: ¿Alguna cifra…?

NRH: Yo no tengo impresión de que haya incrementado, lo que estoy diciendo es que se ha complejizado muchísimo más y que ha aumentado el familiar. O sea, si lo que tú has visto es que lo que aumenta es que cada vez hay más familias completas en las esquinas…

P: ¿Y en qué cifra se mantendrá?

NRH: Fíjate que no tengo el dato ahorita de la última encuesta… Te la mando ahorita… No tengo el último dato de la última Encuesta Nacional de Empleo, que es donde sacas el módulo infantil, pero la Ciudad de México no estaba en los primeros lugares.

P: ¿Pero la necesidad económica es un factor determinante para que los niños trabajen…?

NRH: Es un factor muy determinante en términos culturales, aunque realmente lo que aportan los niños en muchos casos, digamos, no es significativo en términos del ingreso familiar; sobre todo lo que domina aquí es la cultura del trabajo. Es decir, tienes a todo este grupo que piensa que para qué sirve, que mejor que no se eduquen y que si ellos se han dedicado a eso todo el tiempo culturalmente es permisible que los niños y las niñas trabajen, y en adolescentes es mucho más. La medida que dices…, si criminalizas la parte en términos de decir: Es preferible que trabajen a que estén en la calle. Pero ahí sí un dato importante, hace dos años se hizo un estudio sobre adolescentes que estaban en prisión por delitos de alto impacto, y lo que se encontró ahí fue que el 90% de esos adolescentes que estaban en prisión por delitos de alto impacto habían tenido antecedentes de trabajo infantil… Es decir, y cuando les digo antecedentes de trabajo infantil; habían vendido chicles, habrían estado en ese tipo de trabajo desde muy chicos. Eso rompe el mito de que “más vale que estén haciendo eso porque si no se van a volver delincuentes”. Yo no estoy diciendo que los que trabajan en la calle se van a volver delincuentes, estoy diciendo que es un mito que el trabajo infantil es un reductor de las violencias posteriores.

P: Presidenta, por otra parte ¿cómo van las denuncias de los damnificados?

NRH: Llevamos 148 (quejas), todos los días casi, diario acumulamos al menos en promedio una. El día de hoy en la Comisión vamos a tener otra Audiencia abierta, van a venir a poner quejas, están convocando organizaciones de damnificados y vamos a estar aquí recibiéndolos.

P: ¿Cuáles son los motivos principales de estas quejas?

NRH: Sigue siendo la incertidumbre jurídica, hoy por hoy todavía muchísimas familias, muchísimas personas no saben qué va a pasar, no saben cuándo van a poder vivir en una vivienda, si van a poder tener acceso a una vivienda, no saben dónde estará esa vivienda, no saben si les van a pagar o no, lo que sigue habiendo ahorita –en mayor porcentaje- es la incertidumbre jurídica.

P: ¿La Comisión de Derechos Humanos podría funcionar como intermediaria entre el Gobierno y los damnificados?

NRH: De eso estamos armando la ruta; están las quejas por un lado, por el otro estamos armando un Informe Especial con el cual vamos a caminar junto con el Gobierno y la Comisión para resolver en concreto. No queremos nada más señalar qué cosas han ido mal a la fecha y se pueden mejorar, cómo podemos coadyuvar a que la gente tenga certeza. De nada vale si se hace un Informe diciendo todo lo que está mal y la gente sigue sin tener certeza, sin tener casa, sin tener dónde vivir, acumulando aspectos de violencia psicosocial.

P: ¿Hay riesgo de que este problema se vaya hasta el próximo año por los cambios de Gobierno?

NRH: A cómo están los tiempos –nos dijeron- va a ser muy disparejo. Va a ver cosas que se van a poder resolver y muchas otras que nosotros quisiéramos que se resolvieran mucho más rápido, pero no se van a poder resolver en tan poco tiempo. Va ir desigual. En algunos casos va a poder el Gobierno actuar y concluir algunas cosas, algunos edificios y muchos otros va a quedar como un pendiente para la próxima administración. Yo creo que en la agenda de los candidatos, de quienes estén a cargo de esta Ciudad en la próxima administración tiene que estar la Reconstrucción.

P: Ahorita en la reunión, el representante de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística mencionó la necesidad de que se comprenda desde la niñez cómo van a llegar a adultos mayores. ¿Usted está a favor de una legislación desde los niños que abarque hasta la población mayor?

NRH: Totalmente, nosotros estamos insistiendo en que los derechos humanos tienen que tener una visión de edad. Tiene que empezar desde que los niños nacen hasta que llegan a adultos mayores. Si no lo haces por grupos de edad, no estamos abarcando bien los derechos humanos. Naturalmente estoy de acuerdo.

P: De esto de los damnificados, ¿no hay riesgo de que se beneficie nada más a las inmobiliarias, del factor de potencialidad?

NRH: Ahí lo que está pasando es que es una negociación y se están llegando a acuerdos, edificio por edificio. El orden lógico y social de esta ampliación es que más bien se beneficia a esta gente que generalmente no esté en el ramo de la vivienda subsidiada, sino que es vivienda de clase media, supuestamente sujeta a crédito, su crédito sea menor. De eso se trata más que nada. Suponemos y eso vamos a estar cuidando, que se van a cuidar los usos de suelo, la densidad y todo lo demás.

P: ¿De que no sea un negocio inmobiliario?

NRH: Así es. Eso vamos a estar cuidando.

P: En un panorama general, ¿cómo están las violaciones a los derechos humanos de los niños, qué tipo de denuncia es la más recurrente en la Ciudad de México, en específico en alguna delegación? ¿Cuál es el tipo de maltrato que más se denuncia?

NRH: Mira de entrada es eso. Hay dos derechos que son altamente violentados en la Ciudad y son transversales…, tres yo diría. El primero es todo lo que tiene que ver con violencia. Estamos en una Ciudad que violenta a sus niños desde la familia, lo hace en la calle, lo hace en la escuela. Tenemos todavía muchas denuncias que tienen que ver con el maltrato infantil como forma de crianza, ahí hay muchísimo avanzar… Todo lo que tiene como omisiones… Acuérdate que nosotros averiguamos quejas en derechos humanos, no nos llegan aquí, nos llegan las quejas que no reciben un procedimiento adecuado para la queja. Estos son datos más bien de la Procuraduría y de la Procuraduría de Defensa de Niñas, Niños y Adolescentes que perteneces al DIF-CDMX. Y además, todavía tenemos una cultura en donde todavía no se denuncia en su totalidad el maltrato al interior de las casas. Se está hablando de siete de cada 10 hogares tienen antecedentes de maltrato infantil.

Éstos tienen, digamos, diferentes dimensiones. En muchas colonias el problema es que las mamás y los papás están en el trabajo y entonces los niños al no tener una oferta, digamos, integral de apoyo, los niños sufren de esto que se llama negligencia y ustedes siempre cada semana dan cuenta de algo: el niño que se quedó solo, los niños que están amarrados, los niños que los dejan encerrados mientras los papás están fuera y todo eso tiene que verse más que en la lógica de “qué malos son los papás en la Ciudad de México”, sino más bien cómo y cómo nos falta avanzar en políticas públicas para tener apoyos para que tú como mamá puedas salir tranquilamente a trabajar y sepas que tus hijos están cuidados. Creo que eso es una parte fundamental. Y además todavía no tenemos…, a diferencia de la violencia contra las mujeres que cada vez hay más quien denuncie que su vecino está golpeando a su esposa, de una manera de que ya no pare de gritar, en los niños no. seguimos siendo de una cultura en donde, si a un niño le están pegando, lo están educando.

P: ¿Mencionaba tres, verdad?

NRH: La otra es la comunitaria. Y eso también lo estamos viendo todos los días en la calle. Los niños en la calle tienen y están sujetos a violencia, bueno, las últimas semanas igual, no hay un cruce de fuego de balacera entre policías y ladrones o ladrones y ladrones, en donde no haya niños o adolescentes involucrados, como violencia tangencial, o sea, están caminando, van con la mamá de la mano, les dan la balacera, eso es altamente violento, violentador para los niños. Y, sobre todo, pues la misma violencia de que no puedan salir. Somos una sociedad, cada vez más, donde las mamás y los papás y los cuidadores prohíben a los niños salir a la calle. Ya la calle no es un ámbito de socialización y de juego, porque es un peligro para ellos. Y, bueno, con nuestros adolescentes es muchísimo más; bueno, a ellos ya es mucho más difícil decirles que no salgan, pero sales y lo vemos: que en tal lugar hubo una balacera, que en tal lugar o fiesta hubo un problema; y de eso estoy hablando cuando hablo de violencia comunitaria.

Y bueno, el otro es en la escuela. Ya dábamos datos la otra vez, de la gran cantidad de episodios de acoso escolar, pero también la gran cantidad de episodios de acoso escolar que tocan a toda la comunidad. Hablábamos no nada más de las víctimas y de los victimarios, sino de que la gran mayoría de los niños son testigos de esta violencia y que eso es hasta peor que ser víctima de esa violencia. Entonces, de esos tres.

P: ¿Será que los pequeños de determinada edad son los más afectados o…?

NRH: Sí. A ver; están afectados por igual, nada más que va variando el tipo de violencia, dependiendo por la edad. Los niños pequeñitos son los que sufren mayor violencia física. Si ustedes se dan una vuelta al Hospital de Pediatría, lo que van a ver es que la mayoría de los hospitalizados graves por quemaduras, por golpes, por contusiones, son niños pequeños, niños menores de cinco años. Increíblemente, estos que nosotros vimos cómo…, pensamos culturalmente que es lo de la ternura, son los que más vas a encontrar en estos hospitales, la violencia física es mayor en la primera infancia. La violencia psicológica es mayor en los adolescentes; es decir, al adolescente ya no le pegas, quizá porque te puede decir ‘No me pegues’; sino que básicamente hay mucha violencia psicológica. Entonces es un ‘No vales nada. Eres un bueno para nada’ o ‘Mira cómo te estás vistiendo, ya sabes que pareces…’. Ese tipo de violencias no la hacen a los niños pequeños, tiene más incidencia en la adolescencia.

P: ¿La Comisión acompaña a la CNDH, en esta declaración que acaba de hacer sobre la Convención de los Derechos Humanos de las Personas Adultas Mayores de la OEA?

NRH: Claro que sí, claro que sí. De hecho, la acompañamos y estamos sumándonos, además, aquí tenemos nuestras redes, aquí se alberga la Red de Adultas Mayores, y acompañamos la firma y la promoción de que, por favor, se adquiera un instrumentos internacional alrededor de eso.

P: Presidenta, ¿qué espera con este Seminario?

NRH: Con el Seminario se espera generar un programa integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes en la Ciudad. Lo que estábamos platicando con la gente que va a estar metida ahí, que es la gente de Organizaciones del SIPINNA y todo lo demás es que van a plantearse mínimos necesarios y eso es muy importante para la transición, porque lo que se genera y lo que se quiere es que el SIPINNA trascienda las administraciones, y lo que necesitamos es que tenga fuerza; y un programa específico de infancia, generado desde ahí, tendría que ser contemplado por quién sea que llegue a la Jefatura de Gobierno.

P: ¿Y con eso se espera garantizar los derechos de los niños, por lo menos al 60-70%?

NRH: Sí, pero pues lo que se requiere es garantizar al 100 si se llega a cumplir; claro, y que no haya retrocesos. Ha habido avances, y lo que queremos es más bien seguir avanzando y que no haya retrocesos; más los retos. La agenda de infancia es una agenda muy sensible a las cosas nuevas. Entonces, por ejemplo, cuando hablamos del ciberacoso, cuando hablamos de todos los riesgos de ahora en la red, básicamente estamos refiriéndonos a ese grupo de edad, porque pues las personas adultas mayores, de entrada, están más protegidas y, de hecho, no hacen de su vida el mundo cibernético. Los niños y los adolescentes de hoy viven, tal y como nosotros vivíamos en la calle, viven el espacio cibernético.

Entonces, es importantísimo tener ese tipo de protecciones con ellos: los niños son súper sensibles a cómo se mueven y cuáles son las nuevas dinámicas, y las cosas que emergen. Hace 10 años no estaríamos hablando, por ejemplo, de vacunas; hoy, por ahí, hay toda una corriente pseudocientífica, no-científica más bien, que dice que no hay que vacunar. Y, ojo, eso es mucho en las ciudades, y eso es un problema que es una emergencia de política pública, porque si nosotros rompemos lo que se llama el cerco de protección, lo que puede hacer es que, cosas que ya no pasaban en esta Ciudad, pueden volver a suceder, porque no están vacunando a los niños…

P: ¿Y cómo garantizar que se respete el derecho de los niños, cuando en el mismo seno familiar es donde se están violentando?

NRH: Trabajando con la familia; eso es súper importante; es decir, no es que el Estado no se meta, al contrario: es que el Estado se tiene que meter, y se tiene que meter fortaleciendo a la familia, para que esta familia cumpla su obligación para proteger a los niños.

Gracias.