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Discurso de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, en la inauguración del Foro #MeTooMX.

Discurso de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez Hernández, en la inauguración del Foro #MeTooMX.

Discurso 24/2019
11 de abril de 2019

Bienvenidas todas, todos y todes a esta Comisión, que en lo personal y en lo institucional, consideramos que es el espacio propicio para estar discutiendo esto.  Ya lo decía Aimée, ya lo decía Andrea, la violencia hacia las mujeres, está en el marco de la discusión de la violación de los derechos humanos, no nada más como tal, sino que a partir de ella se genera una escalada de violaciones sucesivas.

Esta Comisión es el lugar propicio y agradezco que las promotoras de este evento hayan elegido este espacio para esta discusión necesaria y pertinente, porque también es un espacio para el desarrollo de estrategias ciudadanas. En eso nos construimos, y así como en esta agenda, en muchas otras con Organizaciones, con Colectivos de la Sociedad Civil, con ciudadanas, ciudadanos y ciudadanes, tratamos de construir una agenda de fortaleza, de garantías y defensa de los derechos.

Por lo tanto, muchísimas gracias a ustedes por la confianza, también a las organizadoras por haber tocado las puertas de esta su Comisión, para estar aquí en este evento.

El movimiento #MeToo ha obligado a la sociedad a ver, a escuchar lo que no quería. El resguardo de los hechos de violencia ya no es más una defensa del sistema agresor, ni un aliado para perpetuar las agresiones, a eso vamos.

Ha pasado mucho desde los debates iniciales que colocaron el tema del acoso sexual como una extensión de las dinámicas y patrones de opresión y violencia hacia las mujeres en la esfera doméstica, hacia la esfera pública, hoy también en los espacios laborales. Esto es… no somos las mismas mujeres y nuestras estrategias también se han diversificado para hacer frente a la realidad que día a día le roba la vida -ya lo decía Eloísa-, a nueve mujeres en nuestro país, que permite –nueve mujeres al día- que permite que a 344 mil mujeres se les proponga tener relaciones sexuales, a cambio de mejoras o beneficios de trabajo; que a 78 mil las hayan intentado violar; y que 24 mil hayan sufrido una violencia en el ámbito laboral según las encuestas de dinámicas en el hogar.

#MeToo ha puesto en evidencia que la violencia contra las mujeres es estructural, sistémica y sus diferentes tipos y modalidades encuentran expresión en no pocas ocasiones en manera simultánea. Ha visibilizado que la violencia en particular, la violencia sexual, ha dejado de ser un fenómeno que ocurre en lo privado y es problema individual, para pasar a formar parte de la agenda pública.

En este sentido, es preciso reflexionar sobre la forma para trascender la polarización discursiva, sin desviar por ello la claridad de la ruta a seguir, sino para consolidar esta estrategia.

En este momento la condición principal que mantiene las agresiones operando, la secrecía, está comprometida. Las redes sociales y el uso que las generaciones hacen de ellas como arena política, representan la oportunidad de romper con la simetría de la información que ha facilitado históricamente a su vez, la simetría del poder; condición necesaria para perpetuar la violencia de genero.

Así como irrumpieron los principios de transparencia y rendición de cuentas en los sistemas democráticos para contrapesar la opacidad que perpetúa la corrupción, así irrumpieron las plataformas libres de información para denunciar y desincentivar la violencia hacia las mujeres. Este es otro momento en la lucha de las mujeres en contra de la violencia favorecida por la desigualdad. Este es otro momento y este evento, lo que ha venido pasando, nos coloca en otra posición.

En ese sentido, como institución impulsora de los derechos humanos en la Ciudad de México, esta Comisión se suma a los llamados y discusiones en torno al papel de las instituciones públicas sobre su obligación explicita derivada del marco normativo a ejercer sus facultades para garantizar el derecho a una vida libre de violencia.

Insiste en la obligación de las autoridades en atender las denuncias y conducirlas con perspectiva de género y en cumplimiento de todas las obligaciones ya dispuestas constitucional, legal y administrativamente para evitar la victimización secundaria. Lo anterior conlleva a garantizar la confidencialidad como derecho de las víctimas y el principio de buena fe que guía legislaciones en materia de derechos de las víctimas. También implica la actuación oficiosa en aquellos supuestos en que es posible.

Se compromete a fortalecer las estrategias de prevención de violaciones a derechos humanos mediante procesos de formación y difusión que convoquen a quienes quieran caminar en la lógica de la transformación estructural para las relaciones interpersonales y sociales horizontales. En ese sentido continuará implementación de los mecanismos de promoción, estudio, enseñanza y divulgación de los derechos humanos con perspectiva de género, en especial con motivo de este contexto.

Abre las puertas a todas las mujeres que así lo quieran, para impulsar los procesos de justicia restaurativa que lleven la justicia, verdad y reparación del daño.

Por último, no quisiera concluir sin insistir en que debemos hacer un frente común, acompañar y proteger a las víctimas y a las compañeras defensoras ante los dispositivos de defensa del sistema patriarcal, expresados en: aumento de amenazas y ataques; uso de mecanismos institucionales de procuración y administración de justicia para preservar el orden social de género, tales como las denuncias por daño moral por parte de los presuntos agresores, entre otros.

El día de ayer, los medios masivos de comunicación dieron a conocer un hecho histórico: fue revelada la primera foto de un agujero negro, lo que transformará nuestra forma de entender su funcionamiento, este hecho confirma lo predicho por la teoría de la relatividad.

Fue Katie Bouman, la joven encargada del método para obtener las imágenes. Sin embargo, la difusión de nombre no se dio a conocer inicialmente por los medios convencionales de comunicación, sino que esta información fue explosiva en las redes sociales que insistieron en su género, lo que llevó a que, posteriormente, hoy los medios añadieran el nombre de la responsable de este hecho histórico.

Así es como las redes contribuyen a la democratización y compensan, con la participación de todas, la invisibilidad tradicional de la participación de las mujeres en la ciencia, en la vida pública. Pero también en los casos que hoy nos convocan, en su victimización y revictimización a lo largo de las concepciones estructurales que tenemos aún y que tenemos que romper sobre la violencia ejercida hacia las mujeres, en este caso en particular, la violencia sexual.

Por lo tanto, ante estos compromisos, a la Comisión le da mucho gusto que estén ustedes aquí, pero también no nada más es un gusto festivo, es un compromiso para tener y seguir con las puertas abiertas para los debates, para la reflexión, para la implementación de las políticas públicas; pero también y sobre todo, para el acompañamiento a las víctimas, porque las víctimas de violencia sexual también son víctimas de violación a derecho humanos. Muchas gracias.