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Discurso de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez, en la proyección del Documental «Defensa ¿Legítima?», realizado en la sede de este Organismo

Discurso de la Presidenta de la CDHDF, Nashieli Ramírez, en la proyección del Documental «Defensa ¿Legítima?», realizado en la sede de este Organismo

Discurso 52/2019
14 de junio de 2019

Buenas tardes a todas, a todos y a todes. Yo quiero de entrada agradecer a USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) que haya pensado en la Comisión para presentar el Documental. Creo que quienes me antecedieron en la palabra ya dieron cuenta de algunos de los principales elementos de análisis.

Agradecer a los que están aquí, pero especialmente a Carla, a Griselda, a Carolina, que vienen desde Coahuila, y básicamente creo que va a ser un lujo tener esta mesa que sigue para oírlas de viva voz.

Qué bueno que se estén generando de aquí otras cosas para, exactamente, creo que da mucho, para reflexionar. Ya lo han señalado, permítanme detenerme en dos o tres cosas para plantear algo que tendría igual dibujado aquí.

Lo primero, y lo comentábamos Alejandro y yo mientras pasaba el Documental, era que hay una línea tan tenue entre este documental que se llama o que aborda la legítima defensa, pudiera ser el feminicidio de Perla.

Eso es. Ustedes lo ven y ven la narrativa y señalan que pudo irse por otro lado, y estaríamos viendo otro documental.

Lo segundo tiene que ver con algo que bien señalaban aquí, que tienen diferentes niveles, y es la importancia del contexto. No nada más en feminicidios, que qué bueno que viene algo cuando tú investigas en esa categoría, forzosamente tienes que hacerlo. Pero en todos los casos y en todos los niveles. Es el contexto de que te va la explicación de qué pasa ahí, pero también el contexto en términos de lo que está pasando en el propio proceso de investigación. Y creo que el llamado de atención ahí es fundamental.

La otra parte todavía es lo que queda de nosotros de los prejuicios. Es decir, de repente pensamos: “Es que la sociedad es quien tiene la estigmatización, el prejuicio, lo que mandan los medios”. Pero nuestros jueces, nuestros ministerios, nuestras abogadas, nuestros abogados también cargan esto, y entonces habla mucho todavía de la carga de predisposición y de lógicas, digamos, permanentes todavía en visión de género que persiste.

Y lo otro, y no menos importante, y ya lo platicaba Alejandro, tiene que ver con que esto tiene que ser una demostración exactamente al revés de lo que domina en la opinión pública y también en los juzgadores y quienes están en el sistema de impartición de justicia, o en el sistema de seguridad, vinculado a lo que es el sistema acusatorio, lo que es nuestra nueva Ley de Ejecución Penal, todo lo que tiene que ver igualmente con prisión preventiva, en donde domina todavía esta visión en donde nos fijamos en las cosas que nos fallan y no nos fijamos en algo y en las rutas que nos dan las cosas que salen bien a través de la aplicación de este sistema y de lo que queda.

Y cerraría estas primeras cosas con algo que también es muy importante: la defensoría pública. Sabemos que tenemos mucho que mejorar, pero tenemos que reconocer que 80% de las personas que en este país enfrentan la justicia lo hacen a través de defensores públicos. Necesitamos dignificar, necesitamos seguir trabajando, necesitamos fortalecer el sistema, necesitamos reconocer lo que falta, pero igualmente reconocer que los pilares de esto, de lo que viene, de lo que nos queda, exactamente es la Defensoría Pública, y bueno, creo que hay que analizarlo también de esa manera.

Permítanme simplemente concluir con tres elementos de lo que nos arroja, básicamente, de lo que todos fuimos testigos el día de hoy.

El primero es que es necesario hablar del acceso a la justicia de las mujeres para posteriormente profundizar en aquellas que son víctimas de las formas más extremas de violencia de género.

Menciono lo anterior porque es preciso señalar que, al ser la violencia hacia las mujeres una forma de discriminación y al ser ésta estructural, es decir, producida y reproducida en todas las estructuras sociales, políticas, económicas, institucionales, entre otras, necesitamos reconocer que existe un punto de partida diferenciado en el acceso a la justicia entre hombres y mujeres.

Y esto a lo que nos referimos cuando hablamos de perspectiva de género. Reconocerlo, hacerlo, y en esa lógica, es así como se come, eso es lo que quiere decir.

La segunda cuestión es que cuando hablamos de acceso a la justicia no nos referimos únicamente a lo que pasa en sede judicial, sino a los contextos previos, y de hecho hablé de eso anteriormente. Importantísimo la parte de que empezamos y que reconozcamos previo y en el proceso el contexto, nos permitirá como se dio aquí avanzar más sobre la justicia, la verdad y la perspectiva.

El tercer punto es que ante ese cambio, es propio conocer y tener certeza de que la autoridad judicial efectivamente juzga a partir de un nuevo paradigma, o que tendería a juzgar a partir de este paradigma, no sólo la autoridad judicial, sino también todas las autoridades involucradas en el acceso a la justicia están obligadas bajo los términos de ese “nuevo” corpus jurídico constitucional, a tener esta mirada y avanzar en eso, porque si no, y lo decía Silvia Marcela, en este caso hubo una fortaleza en cómo tuviste las pruebas, y tuviste elementos para poder avanzar, y eso forma parte de que entonces esto es una cadena y no se puede hacer nada más de un lado, sino se tiene todo el contexto.

Lo que nos plantea el documental es un reclamo de una parte de la sociedad. Es necesario acceder a las sentencias de los tribunales, no sólo desde la Suprema Corte, sino de todos, pues las autoridades judiciales son autoridades públicas sobre las cuales recae la obligación de juzgar sin discriminación. Y ya lo decía igual Elena, hay muchas cosas que replantear, no nada más desde la parte del centro, sino qué se hace día a día en los juzgados, en los ministerios, en lo que también planteaba Carlos.

Nosotros en la Comisión recibimos muchos casos como el de Perla, Uno de ellos que quizá lo recuerden es de Yakiri Rubí Rubio Aupart, víctima de violencia sexual por parte de dos hombres jóvenes, quien en legítima defensa hirió a uno de ellos que falleció posteriormente. Ella también fue privada de la libertad y juzgada por homicidio, a pesar de que su vida estaba en riesgo y haber sido víctima de una brutal agresión sexual.

El caso de Yakiri derivó en la Recomendación 06/2016 sobre la Omisión de Investigar y Atender de Manera Oportuna, Diligente, Integral y con Perspectiva de Género la Violencia contra las Mujeres. Y esa Recomendación fue aceptada en su totalidad; sin embargo, seguimos en el proceso de concluir los puntos recomendatorios. Hay una disposición, pero aquí otra vez llamamos la atención para poder avanzar en lo que ahí planteamos. Entre otras cosas con el Tribunal estamos atendiendo las observaciones enviadas en enero al proyecto del Protocolo de Juzgar con Perspectiva de Género, y pensamos que tenemos, de la mano igual de los que aquí están presentes en la Ciudad, seguir trabajando sobre esto.

Finalmente, al respecto de la Recomendación, la averiguación previa iniciada por el delito de violación, en la que Yakiri es víctima, fue propuesta con el no ejercicio de la acción penal y la reserva el 15 de mayo de 2019. Será resuelta durante el mes de junio, esperemos que con mejores condiciones.

Aquí, se acaba de ir, estaba ahí sentada, Araceli Osorio, la mamá de Lesvy, y en su caso, también es un caso que requirió de una Recomendación, esta del año pasado, pero que también nos refleja y nos pone en la vista otra vez cómo cuando una investigación no se desarrolla con perspectiva de género, básicamente lo que vemos es que obstaculiza el acceso a la justicia.

Estos casos que visibilizan, muchas veces no con este final de justicia, no es un final feliz, es un final justo; y creo que aquí todas y todos los que estamos aquí sentados, yo agradezco muchísimo. Están aquí gente de Seguridad Ciudadana, de la Defensoría, de la Procuraduría, del Tribunal, que estemos igual compartiendo esto que no será posible, sino hacemos alianzas, sino caminos juntos, sino somos comprensivos con estas perspectivas, sino somos comprensivos no nada más hacia lo que a las mujeres atañe, sino si no somos comprensivos y somos aliados en que este sistema acusatorio avance; en que no seamos nosotros mismos quienes hablemos de puertas giratorias y ese tipo de cosas y que desestimemos, y que además pongamos un alto igual a todas estas propuestas, que lo que están haciendo es tratando de echar a andar el sistema, nuestra Ley Nacional de Proceso Penal y todos estos avances constitucionales que tenemos y que debemos de defender, porque básicamente estamos convencidos que esta es la ruta de la justicia y la verdad, y por lo tanto la ruta de garantía a nuestros derechos humanos.

Muchísimas gracias.